{"id":479,"date":"2018-05-02T10:53:50","date_gmt":"2018-05-02T10:53:50","guid":{"rendered":"http:\/\/evamarcuschamer.wsisites.net\/?p=479"},"modified":"2018-05-02T10:53:50","modified_gmt":"2018-05-02T10:53:50","slug":"el-dolor-que-habla-por-la-piel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.evamarcuschamer.com\/es\/el-dolor-que-habla-por-la-piel\/","title":{"rendered":"EL DOLOR QUE HABLA POR LA PIEL"},"content":{"rendered":"<p>Hablar acerca de un caso cl\u00ednico es un trabajo dif\u00edcil e incierto que se hace desde la asociaci\u00f3n libre del comentador. Por ello pienso que hay que tomar lo que sigue con cautela pues no son m\u00e1s que meras especulaciones que fui tejiendo y destejiendo con la ayuda de mis maestros: los libros y los recuerdos.<br \/>\nAl leer las sesiones, me percato que el narrar sus sue\u00f1os tiene para Jackie una funci\u00f3n evacuativa, funci\u00f3n preponderante en aquellas personas que son rebasadas por intolerables emociones que no pueden ser pensadas. La mente est\u00e1 dise\u00f1ada para evitar sentir el dolor y para ello usa distintas estrategias inconscientes cuyo formato, se puede decir, es la fantas\u00eda inconsciente. Las maniobras que usa el aparato ps\u00edquico para evitar el displacer son variadas y su uso depende de la formaci\u00f3n del aparato ps\u00edquico en cuesti\u00f3n.  Como la angustia de muerte es innata necesitamos de muchos mecanismos para poder sobrevivir y continuar con el desarrollo ps\u00edquico normal. Por tanto evacuar, es decir, proyectar lo intolerable en el mundo exterior, es una manera de sobrevivir. La somatizaci\u00f3n es otra manera que usa el aparato ps\u00edquico para lidiar con experiencias traum\u00e1ticas abrumadoras que se viven a muy temprana edad.<br \/>\nLa persona nace con un aparato ps\u00edquico que filogen\u00e9ticamente trae consigo ciertas caracter\u00edsticas que se desarrollan a partir de las experiencias que vive con su madre y el mundo que ella le presenta. As\u00ed, este yo precario y en desarrollo, es un yo- cuerpo. Esto significa que el cuidado que la madre le ofrece as\u00ed como la frustraci\u00f3n que experimenta cuando sus impulsos no son satisfechos, se codifican en el cuerpo, pues todav\u00eda no tiene lenguaje para ligar sus experiencias.<br \/>\nCuando lo traum\u00e1tico rebasa lo tolerable, el dolor no accede a la consciencia y altera la realidad org\u00e1nica. Lo traum\u00e1tico puede provenir de algo externo o de la predominancia de la pulsi\u00f3n de muerte o de destrucci\u00f3n, como le llama Klein. Tambi\u00e9n sabemos que un dolor intenso y persistente desorganiza al aparato ps\u00edquico, afecta la capacidad de desear y  la actividad de pensar. Una persona en este estado, retira su inter\u00e9s por lo externo y todo su ser se centra alrededor del dolor. Esto ha llevado a los psicoanalistas a pensar que la persona cubre con sufrimiento som\u00e1tico la vivencia de la angustia de desintegraci\u00f3n vivida tempranamente.<br \/>\nAhora bien, durante la primera sesi\u00f3n, Jackie nos proporciona una dolorosa fotograf\u00eda de su estado mental cuando relata el sue\u00f1o que asocia con la pel\u00edcula de El Proyecto de la Bruja de Blair.  Sirve recordar que el escenario donde ocurre este documental es un lugar oscuro, sombr\u00edo, confuso, angustiante, y, por momentos, terror\u00edfico. Cuando Jackie me lleva con ella a esas profundidades alcanzo a comprender el angustiante dolor que vive durante el d\u00eda cuando est\u00e1 entre sus pares y durante la noche, cuando se repite el desamparo originario que no la deja dormir.<br \/>\nEsta desolaci\u00f3n que nos transmite Jackie a trav\u00e9s de su cuerpo doliente se gest\u00f3 por la falta de un ambiente suficientemente bueno, como dir\u00eda Winnicott o por un exceso constitucional de pulsi\u00f3n de muerte, como dir\u00eda Klein. O de una combinaci\u00f3n de ambos, seg\u00fan Bion. El ni\u00f1o nace con una fuerte angustia de muerte que requiere ser tolerada y contenida por una persona que no se desorganice frente a la dif\u00edcil tarea de traducci\u00f3n de las intensas emociones innatas. Para Jackie la piel es el \u00f3rgano por el que comunica sus intramitables emociones, esto sugiere que no se teji\u00f3 un puente entre lo ps\u00edquico y lo org\u00e1nico que ayudara a simbolizarlas. Consecuencia, dir\u00eda Bion (1957), de una falla en la relaci\u00f3n continente-contenido.<br \/>\nLo \u00fanico que conocemos es lo que Jackie nos dice en las sesiones y en sus sue\u00f1os.  En una sesi\u00f3n, nos cuenta que  \u201cnecesita comprar leche y huevos\u201d, elementos que simbolizan la pareja de padres, una madre que nutra y un padre fuerte que intervenga en la diada para romper la simbiosis entre madre e hija. Es decir, un padre con huevos, valga la expresi\u00f3n que usa Jackie, que la rescate de esa madre engolfante que al parecer, prolonga el estado normal de simbiosis.<br \/>\nLa enfermedad no es algo que venga de afuera, no es un enemigo que ataca al yo, es un anuncio de una fuerza del inconsciente que salva a la persona contra peligros m\u00e1s graves. Eso me lleva a pensar: \u00bfQu\u00e9 pudo ser peor para Jackie que tener dermatitis at\u00f3pica? Si bien es cierto que esta pregunta es dif\u00edcil de especular en este momento, ser\u00e1 tarea de la analista tratar de ir a esas profundidades.<br \/>\nLa enfermedad es la voz del conflicto profundo no simbolizado, por lo tanto dice Groddeck (1923), si queremos conocer a la persona enferma, tenemos que conocer las consecuencias que provoca la enfermedad.  En Jackie, provoc\u00f3 que la mam\u00e1 la engolfara con sus cuidados, mayor cercan\u00eda con su padre y su hermano, ser el centro de atenci\u00f3n de la familia, que conocidos y desconocidos la miraran as\u00ed como poder descargar su rabia en ellos haci\u00e9ndolos pensar que contagiaba.<br \/>\nLas consecuencias que provoc\u00f3 la enfermedad en Jackie las podemos intuir a partir de las reacciones emocionales que tiene Marta frente a su paciente y que nos provoca mientras escuchamos el caso cl\u00ednico en cuesti\u00f3n. En lo personal, el relato me result\u00f3 conmovedor desde el principio y me llev\u00f3 a investigar sobre la enfermedad y a imaginar lo que puede significar vivir visiblemente marcado por el dolor. Tambi\u00e9n imagin\u00e9  el rechazo que  puede provocar la cercan\u00eda con Jackie, el horror que se aviva al mirar sus escamas y en la l\u00e1stima que dice la analista sentir desde su primer encuentro. Me imagin\u00e9 la paradoja del deseo que despierta: de protegerla y  de alejarse.<br \/>\nLa dermatitis at\u00f3pica es un padecimiento en el que se conjuntan el dolor del cuerpo y de la mente. Duele el cuerpo, duele verse en el espejo, duele el contacto con otra piel, duele mirarse y que lo miren. Y ese dolor tiene un sentido, es una advertencia que le dice al paciente no sigas viviendo como lo est\u00e1s haciendo y al analista, lo convoca a  buscar el sentido por sus consecuencias.<br \/>\nTres a\u00f1os ten\u00eda Jackie cuando su cuerpo comenz\u00f3 a hablar de su dolor ps\u00edquico: \u00bfqu\u00e9 hab\u00eda pasado en la vida de esta beb\u00e9?, \u00bfcu\u00e1les fueron las fantas\u00edas preconceptivas de sus padres? \u00bfQu\u00e9 de lo traum\u00e1tico real o fantaseado ocurri\u00f3?<br \/>\nLas personas que sufren de esta enfermedad psicosom\u00e1tica no pueden ser  acariciadas porque su piel est\u00e1 ya tan erotizada que el contacto duele, provoca comez\u00f3n. Adem\u00e1s esa enfermedad que est\u00e1 determinada por la historia afectiva de Jackie ha ido acumulando significados durante su desarrollo. En consecuencia, cuando la paciente llega a consulta es mucho lo que est\u00e1 asociado, ligado y vivenciado al padecimiento. El s\u00edntoma se ha convertido en una forma de ser y de relacionarse, y en un lenguaje que el analista reconoce como algo que est\u00e1 ah\u00ed gritando, llamando, clamando ser desenmascarado. Pareciera que el dolor de Jackie viene a decir de lo silenciado preexistente a su nacimiento.<br \/>\nEl dolor psicosom\u00e1tico no puede significarse, aparece atrapado bajo la piel. Los pacientes con estos padecimientos son considerados \u201cdiferentes\u201d en cuanto a su particular din\u00e1mica ps\u00edquica, respecto del paciente neur\u00f3tico, psic\u00f3tico o perverso. La hip\u00f3tesis a probar es la de comprender el trastorno som\u00e1tico como efecto de una \u201cconstrucci\u00f3n insuficiente\u201d o de un \u201cfuncionamiento at\u00edpico\u201d mental en el sujeto de la enfermedad (Marty, 1958). Pierre Marty describe la actividad de pensar y del pensamiento en este tipo de pacientes como operatorio; el supuesto es que las fantas\u00edas y procesos de pensamiento permiten integrar y tramitar tensiones pulsionales que de este modo protegen el funcionamiento org\u00e1nico.<br \/>\nMcDougall (1980) advierte que las madres de los pacientes psicosom\u00e1ticos son recordadas  como poco implicadas con el dolor mental, pero involucradas ante el dolor f\u00edsico del beb\u00e9. As\u00ed que, los afectos quedan a expensas de representaciones \u00fanicamente corporales, porque en el fondo existe un gran temor y la cruel expectativa de que estas angustias no ser\u00e1n contenidas ni mediadas por la asistencia del otro. Esta situaci\u00f3n provoca con frecuencia que frente al dolor ps\u00edquico se somatice como \u00fanico camino para ser escuchado por otros. Esto se ve claramente en la madre de la paciente cuyo v\u00ednculo se realiza a trav\u00e9s de la intrusi\u00f3n al cuerpo de Jackie, al ponerle cremas, al seguir tocando y erotizando un cuerpo ya suficientemente erotizado. Esta misma autora advierte que aquellos sentimientos insoportables, deseos y necesidades que no han podido ser tramitados por el pensamiento, retornan como afectaciones en el cuerpo para poder ser escuchados. (McDougall, 1989).<br \/>\nDe tal manera, la esperanza terap\u00e9utica reside en la transformaci\u00f3n de las emociones som\u00e1ticas -mudas, enigm\u00e1ticas y muy tempranas- en experiencias verbales, ideativas y afectivamente sentidas.  La madre silencia toda reacci\u00f3n del infante priv\u00e1ndolo de su interioridad al no dar cabida a sus emociones. El espacio materno se transforma en expulsivo en cuanto a su funci\u00f3n continente, es perseguidor pues su car\u00e1cter privador se reviste ilusoriamente de fragilidad desmintiendo su car\u00e1cter traumatizante.<br \/>\nLo que le pasa a Jackie parece reflejar un estado que, podremos inferir seg\u00fan el relato, ha sido consecuencia de una relaci\u00f3n continente-contenido particular (Bion, 1957). Si conceptualizamos a esta paciente desde el modelo de pensamiento de Bion (1957) podremos darnos cuenta que est\u00e1n presentes en Jackie el funcionamiento de la parte psic\u00f3tica de la personalidad: la angustia de aniquilaci\u00f3n (terror sin nombre); el dominio de la pulsi\u00f3n de muerte: el amor convertido en sadismo; el odio a la realidad interna y externa; el establecimiento de una transferencia fr\u00e1gil, tenaz y prematura, y c\u00f3mo \u00e9stas aparecen constantemente en la atm\u00f3sfera terap\u00e9utica.<br \/>\nEs evidente por lo que nos relata Marta que desde la primera entrevista la identificaci\u00f3n proyectiva masiva inund\u00f3 el espacio anal\u00edtico. Lo sabemos por lo que nos dice la analista sobre lo que sinti\u00f3 desde el primer encuentro. Advertimos tambi\u00e9n el odio a la realidad interna y externa, porque cuando Jackie est\u00e1 contenta o triste se rasca sin parar. El amor convertido en sadismo lo vemos tanto en la transferencia como en sus v\u00ednculos, en ese deseo de estar cerca y cuando lo est\u00e1, la violencia y la rabia afloran. Aunque en la historia que nos cuenta Marta no hay referencia a la angustia de aniquilaci\u00f3n, no es dif\u00edcil imaginar lo fragmentada que puede estar el psiquismo de una ni\u00f1a que creci\u00f3 y se desarroll\u00f3 con dolor; la confusi\u00f3n que puede tener entre el dolor y el placer que conlleva la dermatitis at\u00f3pica, la amalgama entre cercan\u00eda y rechazo, incluso c\u00f3mo todo esto se pone en escena en el encuentro anal\u00edtico.<br \/>\nLa historia de Jackie me lleva a pensar tambi\u00e9n en el tipo de v\u00ednculo que se desarroll\u00f3 entre ella y su madre. Primero  Bick (1968) y despu\u00e9s  Meltzer (1975) describieron la identificaci\u00f3n adhesiva como una forma de identificaci\u00f3n narcisista, superficial, voluble, vac\u00eda, sin consistencia ni profundidad. Cuando la relaci\u00f3n continente- contenido se ve entorpecida por factores internos y externos el beb\u00e9 se pega al objeto y obtiene su precaria identificaci\u00f3n. Eso fue lo que me hizo pensar cuando le\u00eda el relato de Jackie,  de peque\u00f1a no quer\u00eda ir a la escuela, separarse de mam\u00e1 al parecer era intolerable y de adolescente, no puede estar sola, pasa de un novio a otro repitiendo el mismo modelo de relaci\u00f3n que tuvo con su madre, \u201cni contigo, ni sin ti\u201d.  Me da la impresi\u00f3n que la mente de Jackie se encuentra tan fragmentada que necesita buscar a quien pegarse, ya que al sentirse en continuidad con el otro se siente en continuidad consigo misma; mientras que cuando su mam\u00e1 o su pareja quieren separarse, su mente queda desmantelada.<br \/>\nCuando se necesita al objeto como un recept\u00e1culo para que el sujeto pueda poner sus identificaciones, es decir,  cuando la mente funciona en identificaci\u00f3n adhesiva, no importan las cualidades del objeto al que se adhiere, pues su funci\u00f3n es integrar el self del otro, mantenerlo unido para que no se fragmente. El tratamiento con estos pacientes es muy dif\u00edcil pues como ya llegan adheridos a su objeto primario o su equivalente, las interpretaciones caen en el vac\u00edo puesto que no hay nada que quepa entre los que est\u00e1n pegados.<br \/>\nEstar pegada, adherida, sugiere que el funcionamiento mental de Jackie es muy precario; utiliza primordialmente la Identificaci\u00f3n proyectiva pero es tan intensa que le cuesta diferenciar entre ella y el otro. Esto se ve en la transferencia desde el primer encuentro entre Marta y Jackie, en el que la analista se ve atrapada por el miedo, la responsabilidad y el dolor que le despierta. Es frente a la transferencia precoz y precipitada que uno se pregunta \u00bfde qui\u00e9n es el dolor? \u00bfde qui\u00e9n es la comez\u00f3n?<br \/>\nMarty (1958) nos habla sobre las relaciones de objeto en pacientes con padecimientos psicosom\u00e1ticos como el de Jacky. Su hip\u00f3tesis es que su deseo primordial es acercarse lo m\u00e1s posible al objeto hasta quedar indiferenciado con \u00e9l. Con esto consigue capturar brutalmente al objeto e identificarse con \u00e9l sin l\u00edmites, lo que nos lleva a pensar en la identificaci\u00f3n adhesiva como la describe Meltzer dos d\u00e9cadas despu\u00e9s. El objeto, dice nuestro autor,  va ajust\u00e1ndose al sujeto gradualmente hasta hacer que la distancia entre ellos desaparezca. Mientras que el sujeto necesita borrar los l\u00edmites entre \u00e9l y el objeto en dos movimientos: primero engolfando con sus cualidades al objeto mediante la proyecci\u00f3n y en un segundo momento, se identifica con las cualidades que proyect\u00f3 en el objeto. Lo que sucede es que cuando la identificaci\u00f3n proyectiva predomina como modo de funcionamiento de la mente, el self y el objeto se confunden (Bion, 1957).<br \/>\nEl trabajo con este tipo de pacientes es dif\u00edcil pues provocan que uno intente arrancarlos con fuerza de aquel al que est\u00e1n pegados;  sin embargo,  mientras m\u00e1s uno intenta despegarlos, m\u00e1s se pegan. Eso se percibe en el tratamiento cuando Marta nos describe c\u00f3mo Jackie al pegarse al otro siente que se asfixia y al intentar separarse, se desorganiza. Mientras que la analista a su vez,  vivencia momentos de enojo, fastidio y somnolencia.<br \/>\nLa enfermedad psicosom\u00e1tica apela al encuentro de un int\u00e9rprete que otorgue sentido al grito del cuerpo relegado que se impone con el sufrimiento producido para ser fuente de requerimientos y atenci\u00f3n. No obstante, la reacci\u00f3n emocional de Marta es de sue\u00f1o y enojo frente a Jackie, tal vez replicando inconscientemente la misma ausencia de contenci\u00f3n de la madre de la paciente. Asimismo, llama mi atenci\u00f3n la sensaci\u00f3n de esterilidad en el pensamiento de la analista, sensaci\u00f3n que despierta este tipo de pacientes que se resisten al cambio dado que las ganancias que le ha ofrecido la enfermedad son contundentes. Jackie parasita la mente de Marta peg\u00e1ndose a ella y paralizando su pensamiento. <\/p>\n<p>Precisamente, el material apunta a dos momentos en el desarrollo de Jackie en los que su cuerpo grita. A los tres a\u00f1os y al entrar a la secundaria. La primera, se refiere a la aparici\u00f3n de la enfermedad que coincide con la consolidaci\u00f3n de la identidad de g\u00e9nero (todas las investigaciones sostienen que esto ocurre en ambos sexos a los tres a\u00f1os); la segunda ocurre en un momento en el que por lo general se presenta la menarca y lo que se juega es la identidad sexual. De aqu\u00ed me surgieron dudas acerca de la identidad sexual de los padres, de su deseo preconceptivo acerca del g\u00e9nero de su segundo hijo y de un atentado al cuerpo de Jackie ya sea por falta o exceso de caricias tempranas. Al parecer rascarse es una expresi\u00f3n compulsiva de su deseo y de la erotizaci\u00f3n de la piel. Es en el grito psicosom\u00e1tico de Jackie  que concurre la sexualidad y el dolor. Es tambi\u00e9n la manifestaci\u00f3n de la voracidad, ya que la comez\u00f3n que se rasca pide m\u00e1s, como pide m\u00e1s de Marta y de sus objetos (que no se vaya, que se vaya, que se acerque, que no se acerque, etc\u00e9tera).  Esto corresponde al predominio de las pulsiones de muerte bajo la envidia con un poder de desligadura. Se sustituye el aprendizaje por la experiencia por comportamientos imitativos, no elaborativos,  y el pensar por un actuar compulsivo (Bion, 1957).<br \/>\nFreud (1905) afirmaba que la bisexualidad estaba presente en todas las personas y encontr\u00f3 que el miedo a ella, es parte de la etiolog\u00eda de cualquier patolog\u00eda. Algo importante que ofreci\u00f3 Freud al mundo contempor\u00e1neo, fue la idea de pensar que la sexualidad existe desde el nacimiento de todos los seres humanos y el conocimiento de ella ejerce una influencia en el desarrollo emocional de su descendencia. Es decir, el ni\u00f1o construye su psique, entre otras cosas, influenciado por la vida sexual inconsciente de sus padres as\u00ed como por el simbolismo que tiene lo femenino o lo masculino para ellos.<br \/>\nLa ni\u00f1a, dice Emilce Dio Bleichmar (1985) conoce lo femenino y lo nombra usando el discurso de su madre ya que primero es la madre la que se define a s\u00ed misma e identifica a su hija como su doble. Es por eso que uno se pregunta el significado de la enfermedad de Jackie para su madre y las consecuencias que provocan en el v\u00ednculo. Llama la atenci\u00f3n que la enfermedad aparece como un pretexto para continuar erotizando a su hija mucho despu\u00e9s de que eso siga siendo necesario para su crecimiento. Esto me lleva a pensar tambi\u00e9n en el sentido de la ocurrencia y recurrencia del eccema t\u00f3pico en dos momentos tan importantes para la construcci\u00f3n de su identidad, de g\u00e9nero y sexual \u00bfEs la dermatitis at\u00edpica una manera inconsciente de rechazar  o de vivenciar lo femenino?<br \/>\nBleichmar (1985) nos advierte que la simbiosis entre madre e hija es m\u00e1s prolongada que en el caso del hijo var\u00f3n. Para la mujer ser madre conlleva la actualizaci\u00f3n y reelaboraci\u00f3n de su propia relaci\u00f3n con su madre. Todas las actividades propias de la maternidad como dar vida, cuidado, satisfacer las necesidades, amamantar, etc., llevan a toda mujer a compararse con otros ejemplares de su g\u00e9nero. La relaci\u00f3n entre madre e hija es una relaci\u00f3n de ser a ser, tanto si la mujer se compara con su madre u otras madres como es ella, como ella tuvo, como ella quisiera ser. De tal forma, el peligro de fusi\u00f3n, proyecci\u00f3n y extensi\u00f3n narcisista, es mayor entre madre e hija que entre madre e hijo var\u00f3n. Esto sugiere que el periodo preed\u00edpico es m\u00e1s prolongado en las mujeres por las dificultades que conlleva la separaci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 la dermatitis at\u00f3pica en una ni\u00f1a aparece en el periodo de la identidad de g\u00e9nero? \u00bfEs una respuesta frente al colapso narcisista que la mujer vive ante la diferenciaci\u00f3n? \u00bfEs una manera de complicidad entre madre e hija para acallar la feminidad de ambas?<br \/>\nEn la ni\u00f1a la madre es un modelo, un ideal al que hay que aspirar y para ello se fusiona, se confunde, y esto le pasa a la madre tambi\u00e9n, pues como dice Bleichmar (1985) las madres de hijas mujeres tienden a no experimentar a sus hijas como separadas y diferentes de ellas. De ah\u00ed que para la mam\u00e1 de Jackie aparezca como algo tan natural acariciar su cuerpo con ung\u00fcentos hasta la adolescencia tard\u00eda. Es en esta confusi\u00f3n que se perpet\u00faa la identificaci\u00f3n adhesiva y la dificultad de separarse porque eso implicar\u00eda perderlo todo.<br \/>\nLa ni\u00f1a busca el cuerpo de la madre para ser acariciada y calmada,  es en ese contacto cotidiano e \u00edntimo en el que se ofrecen los cuidados maternos que la ni\u00f1a siente excitaci\u00f3n. No sabemos qu\u00e9 pas\u00f3 en la relaci\u00f3n temprana entre Jackie y su madre que la piel qued\u00f3 erigida como la zona er\u00f3gena princeps, aunque es posible, como dice Bleichmar (1985) que independientemente de la zona que se instituya las contracciones musculares reflejas responsables del goce org\u00e1stico transcurren en la vagina, aunque no haya conocimiento consciente de esto. Esto nos ayudar\u00eda a entender por qu\u00e9 el segundo importante brote de dermatitis at\u00f3pica ocurre durante la entrada de Jackie a la vida sexual adulta. Es como si mediante la piel intentara perpetuar la relaci\u00f3n erotizada temprana con su madre.<br \/>\nComo se puede ver, es mucho lo que podemos seguir especulando y pensando acerca de la construcci\u00f3n del psiquismo en la paciente. Sin embargo, me gustar\u00eda terminar esta reflexi\u00f3n apuntando al \u00faltimo sue\u00f1o que Marta nos cuenta de Jackie:<br \/>\nVoy en la calle con mis pap\u00e1s, y veo a Pedro\u2026.pero est\u00e1 borracho, entonces le digo a mis pap\u00e1s que se paren, que me quiero bajar del coche, y me dicen que no, que me dejan en la casa, que tome el chevy y que lo vaya a ver, pero resulta que yo no s\u00e9 manejar, nunca he manejado un coche, me subo al coche y voy muy despacito, avanzando de poquito en poquito, estoy en la avenida por donde vive, y hay mucho tr\u00e1fico y a la vez no hay nada de tr\u00e1fico, me tardaba en llegar..(pero) llego y Pedro no estaba, estaba desaparecido, y entonces me empiezo a preguntar, d\u00f3nde andar\u00e1, d\u00f3nde lo busco\u2026 Pedro y yo \u00e9ramos novios, iba a mi casa muy seguido, yo le dec\u00eda \u201csube a mi casa a verme\u201d y \u00e9l sub\u00eda, me abrazaba y nos bes\u00e1bamos, \u2026<br \/>\nAl parecer Jackie ha percibido un cambio de mirada en Marta, en lugar de veinticinco minutos tarde, llega cinco. Me pregunto si el cambio coincidi\u00f3 con la supervisi\u00f3n o la preparaci\u00f3n de este trabajo para las jornadas, en el que Jackie iba a ser mirada por todos nosotros. Donde su sufrimiento iba a tener eco y su dolor iba a ser contenido. No lo s\u00e9, mas, Jackie nos ofrece este sue\u00f1o revelador de la transferencia y es como si dijera: \u201cno s\u00e9 manejar la vida y aunque a veces me quiero bajar, puedo andar despacito, avanzando poquito en poquito pues al final hay alguien que me abraza, me contiene y me escucha\u201d. <\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>1.ALI SAMI (1988). Pensar lo som\u00e1tico. El imaginario y la patolog\u00eda.  Buenos Aires: Amorrortu editores.<\/p>\n<p>2.BION, W.R. (1957): Volviendo a pensar. Argentina: Horm\u00e9, 1996.<\/p>\n<p>3.DIO BLEICHMAR, E. (1985). El feminismo espont\u00e1neo de la histeria. Estudio de los trastornos narcisistas de la feminidad. Madrid: Siglo Veintiuno de Espa\u00f1a Editores, S. A. <\/p>\n<p>4.DUNBAR, A. 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