La depresión y el vacío son estados mentales que se gestan en la primera infancia y pueden ser consecuencia de tener una madre rechazante. La vivencia de rechazo por el objeto de amor principal lleva al niño a tener dificultades para expresar su agresion o su enojo. Es la pérdida de la bondad la que origina la depresión y la pérdida de la individualidad da origen al sentimiento de futilidad. (Fairbairn)
