Los bebés perciben las facciones de su madre y pueden traducirlas, pueden detectar incluso si su madre está actuando de manera confiable o no, y puede darse cuenta si los patrones de conducta son similares o diferentes. Los bebés desarrollan expectativas mediante estos patrones, los recuerdan e incluso los pueden categorizar. Estas expectativas están organizadas alrededor del tiempo, el espacio, el afecto y la excitación. Así es como los bebés van desarrollando expectativas sobre las relaciones primero con su mamá y después, con los demás.
