En el comentario anterior me faltó agregar que la envidia, los celos, la rivalidad, la exclusión, son sentimientos humanos. Son parte de la condición de SER humanos. Nuestra tarea es identificar estos sentimientos dentro de nosotros, observar la manera personal en la que los expresamos, intentar comprenderlos y tolerarlos para no dañar a las personas que están a nuestro alrededor y que no son responsables por la intensidad de nuestras emociones. Es importante subrayar que a pesar de que todos los humanos sentimos estas emociones, la diferencia está en el grado en que cada persona los experimenta y las maneras que usa para desembarazarse de ellos. Es distinto que la persona celosa al sufrir la pérdida del amor del otro busque ayuda profesional que le permita entender su dolor o trate de calmarse y pensar por qué se siente así, a dedicar su energía en buscar “pruebas” acusatorias, confisque o intervenga el celular del otro e incluso planee su asesinato. La envidia, los celos, la rivalidad, la exclusión, pueden alcanzar grados intolerables dentro de la mente de algunas personas y es, en estos momentos, que necesitan ser tratados por un profesional.
